Sé que son fechas, estas, para la hipocresía.
Vanas sonrisas pintan deseos de paz vanos,
le abrimos las puertas a la falsa alegría
"deshaciéndonos" de amor... hacia nuestros hermanos.
Sin embargo, amigos míos,
aquí me veo,
intentando dedicarte una poesía.
De entre esos pocos tesoros
que poseo...
¡tu amistad es una de las cosas
en las que aún creo!.
PD. No creo en el espíritu navideño... pero cuando pienso en mis chicas (y en mis amiguetes), el corazón se me enternece y comienza de nuevo a latir... ¡gracias, chicas, por darle un poquito de calor a esta reliquia que es mi alma!.